Como pelar ajos sin tocarlos.

ajos pelados sin tocarlos

El ajo en la dieta mediterránea.

(Sí ya... pero... ¿quien los pela?)

Todos sabemos lo beneficiosos -sí pero también- olorosos que son los ajos.

Aporte calórico.

Sabemos que su aporte calórico a la dieta es casi nulo por la pequeña cantidad que se utiliza en las recetas aunque son hidratos de carbono casi puros, con muy pocas proteínas y si tuviéramos que medir las calorías, equivale más o menos a 1 kcal. por gramo (a mi me suena que es mucho). 

Aporte vitamínico.

Sabemos que nos aporta muchos minerales que son muy necesarios en nuestra alimentación y que no están contenidos en otros alimentos. Sodio, magnesio, potasio, fósforo... que dependen en gran medida del terreno de siembra y sabemos que cada vez la tierra es más pobre en minerales pero, el ajo por sus características tiene mayor capacidad de absorción que otros vegetales.

Efecto medicinal.

Profundizando un poco más, sabemos que es un alimento casi milagroso, con efectos antibióticos y bactericidas naturales para combatir infecciones. También efectos vasodilatadores muy beneficiosos en afecciones cardiovasculares. Efectos antireumáticos y contra la artritis y artrosis.
También evita que la grasa mala se fije en nuestras arterias por lo que previene de forma totalmente natural y nada química los problemas de colesterol.

Momento olor.

Ya sí todo muy bonito pero... ese olor persistente cuando los pelas y no digamos ya cuando los picas, ¿que hacemos para combatirlo?

La sabiduría popular habla de lavar las manos con sal, con jabón, con vinagre, con limón, etc... siempre con agua fría porque el agua caliente fija los olores. Habla de frotar las manos en un recipiente de acero inoxidable y, yo al menos, he oído un montón de métodos y sistemas pero, a la hora de la verdad, te han invitado a una cena romántica y al acercarte la copa de vino a la boca justo el dedo índice queda en la nariz y te das cuenta de que las manos te huelen al ajo que pusiste en la comida del mediodía (tierra trágame) a pesar de que te habrás lavado las manos unas mil veces.
Aunque, por otro lado, estás cenando con la persona con la que llevas 30 años, tampoco se va a extrañar.

Al menos pelarlos no será el problema.

Cuando hay que pelarlos, o estás sol@ y no queda de otra o le encasquetas la tarea al pinche de cocina de turno. 

Ajos en frasco de cristal.Son infinitas las recetas que llevan ajo entre sus ingredientes y es que el ajo aporta un toque especial que cambia por completo el toque final de un plato.

Pues, "nunca te acostarás sin saber una cosa más" como dice el refranero, si pones los ajos en un frasco de cristal totalmente seco, tapas el frasco y agitas como si estuvieras haciendo un coctail, los ajos van perdiendo su cáscara de forma casi milagrosa.
Frasco de cristal cerrado.Si es posible, separa los ajos de la cabeza 15 ó 20 minutos antes de pelarlos para que pierdan la humedad que puedan tener o que les aporta el racimo.

De esta manera no se toca para nada el ajo y ya se sabe, no hay mejor método para evitar las consecuencias de un acto que el de no hacerlo -por supuesto siempre aplicado sólo a ciertas cosas- lo que más enseña es la experimentación. 
Ajo pelado en frasco de cristal.Eso sí, Si los vas a usar enteros bien pero si ahora hay que picarlos, que lo haga el pinche de turno que tiene cara de alucinar, porque después de pensar que estás loca metiendo los ajos en el frasco ¿que hace? se ha quedado ojipláti@o al ver el resultado que no es otro que la separación de la cáscara. 
¡¡Disfrutad!! y, por favor, contadme vuestros trucos y opiniones.


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